Los niños de Esperanza Juvenil comparten un interés por la vida, una motivación y un sentido de responsabilidad y compromiso para continuar su aprendizaje. Todos vienen de situaciones difíciles en las cuales sus familias y comunidades no pueden apoyar sus sueños de educación ni proporcionarles un desarrollo saludable y seguro.
Esperanza Juvenil da a estos jóvenes la oportunidad de proseguir su educación con la meta de completar sus estudios universitarios y realizar su potencial máximo como personas. Un tercio de los niños de Esperanza Juvenil hablan un idioma Maya como su primer idioma; sus primeros idiomas incluyen Tzu´utujil, K´iche, Kaqchiquel y Mam. El sesenta por ciento son niñas. Treinta y cinco por ciento vienen de las áreas rurales de Guatemala; los demás vienen de la Capital y sus alrededores.
Los niños de Esperanza Juvenil comparten un interés por la vida, una motivación y un sentido de responsabilidad y compromiso para continuar su aprendizaje. Todos vienen de situaciones difíciles en las cuales sus familias y comunidades no pueden apoyar sus sueños de educación ni proporcionarles un desarrollo saludable y seguro.
Esperanza Juvenil da a estos jóvenes la oportunidad de proseguir su educación con la meta de completar sus estudios universitarios y realizar su potencial máximo como personas. Un tercio de los niños de Esperanza Juvenil hablan un idioma Maya como su primer idioma; sus primeros idiomas incluyen Tzu´utujil, K´iche, Kaqchiquel y Mam. El sesenta por ciento son niñas. Treinta y cinco por ciento vienen de las áreas rurales de Guatemala; los demás vienen de la Capital y sus alrededores.